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22 jun 2013

Mt Fuji, patrimonio de la UNESCO

El monte Fuji ha sido declarado patrimonio de la humanidad. Buen momento para rememorar. Una montaña, cómo decirlo... muy especial. Es difícil describirlo; pero el haber subido a su cima, en solitario y en completa soledad han hecho que el vínculo que tengo con esta montaña sea algo único, que casi roza lo místico. Según la UNESCO:

Fujisan, Sacred Place and Source of Artistic Inspiration (Japan)

The beauty of the solitary, often snow-capped, stratovolcano, known around the world as Mount Fuji, rising above villages and tree-fringed sea and lakes has long inspired artists and poets and been the object of pilgrimages. Its representation in Japanese art goes back to the 11th century but 19th century wood block prints have made Fujisan become an internationally recognized icon of Japan and have had a deep impact on the development of Western art. The inscribed property consists of 25 sites which reflect the essence of Fujisan’s sacred landscape. In the 12th century, Fujisan became the centre of training for ascetic Buddhism, which included Shinto elements. On the upper 1,500-metre tier of the 3,776m mountain, pilgrim routes and crater shrines have been inscribed alongside sites around the base of the mountain including Sengen-jinja shrines, Oshi lodging houses, and natural volcanic features such as lava tree moulds, lakes, springs and waterfalls, which are revered as sacred.

Traducción libre:

Fujisan, lugar sagrado y fuente de inspiración artística.

La belleza del solitario y a menudo nevado estratovolcán, conocido mundialmente como Monte Fuji ha inspirado desde siempre a tanto artistas como poetas a la vez que ha sido objeto de peregrinajes. Aunque su representación en el arte japonés se remonta al s.XI, las famosas pinturas de Hokusai en el s.XIX hicieron del Monte Fuji un icono conocido internacionalmente. La inscripción como Patrimonio de la Humanidad consiste en 25 lugares que reflejan la esencia del paisaje sagrado del Fuji san. Debido a que en el s.XII, el Fuji san era el lugar más importante donde practicar el budismo ascético (el cual incluía elementos del sintoísmo) se han incluido rutas de peregrinación y santuarios situados en los 1500m superiores de la montaña, junto a lugares alrededor de la base entre los que se incluyen el santuario de Sengen-jinja, las hospederías de Oshi y elementos naturales como formaciones de lava, lagos, manantiales y cascadas.

- Algunas fotos nuestras.
- Subida en invierno hasta la mitad con Rakel. Un día de montaña inolvidable.
- Subida en solitario hasta la cima en abril. No se lo digáis a nadie, la montaña estaba cerrada(??).

- Rakel, en la cima de su carrera ;) subió también:

Rakel climbs Mt.Fuji from specialkil on Vimeo.

4 oct 2012

Les Alpes 2012 - A por el Montblanc de nuevo

Agosto de 2012

En 2010, cuando subimos al Montblanc por primera vez, lo hicimos por la ruta más "fácil", la de Goûter. Pero nuestro plan inicial siempre fue ir por la ruta des trois sommets (o des trois monts). Su dificultad y nuestra falta de experiencia en cumbres alpinas nos hizo cambiar ese plan. La cima por la vía de Goûter fue una gran experiencia pero el gran desafío siempre nos quedó pendiente.

Dos años más tarde, con algunas cumbres más en nuestra mochila, hemos vuelto a Chamonix con el propósito de cumplir ese objetivo pendiente. La ruta des trois monts comienza en el mirador de l'Aiguille du Midi a 3800m desde donde se desciende hasta el refugio des Cosmiques para hacer noche; al día siguiente bien temprano se sube al collado del Montblanc du Tacul, se baja al collado Maudit, se sube al collado del Mont Maudit, se baja al collado de la Brenva y finalmente se sube a la cima del Montblanc. La bajada la haremos por la ruta de Goûter; si podemos de un tirón hasta el tren cremallera y si no, descansaremos en el refugio de Goûter o de Tête Rousse.

Es una ruta muy popular, muy frecuentada en esta época del año. Nos hubiese gustado venir un mes antes pero Pedro y yo sólo hemos podido cuadrar la agenda para esta semana. Me preocupa la avalancha que mató a 9 alpinistas hace unas semanas cuando encaraban el Maudit. Esa parte es la de más dificultad técnica y la que nos hizo cambiar de opinión la última vez.

Rutas de acceso al Montblanc

Consultamos el parte meteorológico emitido tres veces al día, con el fin de encontrar el mejor momento de buen tiempo y mientras tanto hacemos otras cumbres por los alrededores para prepararnos:

[Saltarse la aclimatación e ir directamente al Montblanc por la ruta des trois monts]

10 ago 2012

Les Alpes 2012 - Montblanc par les trois monts (4810m)

9 y 10 de Agosto de 2012
Hemos reservado en el refugio des Cosmiques. Sólo dormir y desayuno (32.50€). La cena nos la llevaremos nosotros. Total, desde l'Aiguille du Midi al refugio apenas hay una hora de camino y casi todo de bajada, por llevar un poco más de peso no pasa nada. Cargamos sobretodo agua, 2 litros cada uno, que en esos sitios, ya se sabe, es bien cara.

Son alrededor de las tres de la tarde, un día de sol y calor en Chamonix cuando nos disponemos a coger el teleférico. No hay mucha cola a estas horas. Pero la cesta va llena, mitad turistas y mitad alpinistas. En los momentos previos a una salida de este tipo estoy, no nervioso, pero algo tenso. La adrenalina ya está corriendo. No más bromas a partir de aquí. Estoy concentrado, no quiero que nada salga mal, pero sé que hay cosas que escapan a mi control. Sé que me la estoy jugando pero hago como que no.

Mientras nos preparamos en el túnel que da salida a la arista, una familia se detiene junto a nosotros y nos pregunta que a dónde vamos. -Al Montblanc- y ellos todos lanzan un "ohhh". El niño nos mira con cara de admiración. Yo pienso en decirle: mira nene, ahora mismo tengo que bajar por esa arista de los cojones por la que no cabe un duro de canto y estoy cagado de miedo pero le voy a echar cojones y no me voy a caer porque si me caigo me mato fijo, ¿lo entiendes? así que menos cara de admiración y algo más de compasión. Pero no le digo nada. Ese crampón, un poco más fuerte, no se vaya a soltar.

En medio de la arista un guía gilipollas con dos clientes subiendo que no se espera a que nosotros bajemos la parte más estrecha.  Frente a frente, a ver quien es el listo que se echa para un lado. "C'est a vous de vous emmerder!" me suelta el cabrón. ¿Por qué esta gente se cree que la montaña es suya? Hay muchas tiendas plantadas en el valle, la tarde es magnífica y el Tacul se ve impresionante desde aquí.

El refugio des Cosmiques (3613m) parece bastante nuevo y es, como siempre en la montaña, muy acogedor. Esta vez vamos a tener cama de verdad y no dormiremos en el frío suelo. Nos sentimos como clientes VIP. El desayuno se servirá en tres turnos diferentes:  a la una, a las tres o a las cinco de la mañana, según cada uno quiera. Nosotros cogemos el de la una. Primero porque prevemos que mañana será un día bastante largo y segundo porque si  alguna de la gente de nuestra habitación se va a levantar a esa hora, no nos va a dejar dormir de todas formas, ¿no?

Puesta de Sol desde el refugio des Cosmiques

A la una de la mañana, es difícil salir del saco, pero a esta altitud, uno no duerme ni descansa lo mismo que a nivel del mar, por lo que tampoco sirve de mucho quedarse más ahí tumbado. Hay noche estrellada y después de una café y un poco de pan, no hace tanto frío como pensaba ahí fuera. Desde aquí, a 3613m, habrá que superar unos 1500m de desnivel acumulado hasta llegar al Montblanc a 4810. Primero encaramos el Tacul. Enseguida me doy cuenta de que las pilas de mi linterna se están agotando y no veo nada. No hay luna. Así que me pego a Pedro todo lo que puedo para poder ver por donde piso (no vayamos a pisar la cuerda como siempre). Al cabo de una hora o así su linterna empieza a flaquear también. Joder, acabamos de empezar y aún quedan horas antes de que se haga de día. La cordada que va delante nuestro avanza a un paso mucho más lento que el nuestro, pero casi sin luz y en mitad de la pendiente es casi imposible adelantarles. Así que vamos charlando y un poco de cachondeo. También rajamos del curro. Cruzamos un par de rimayas sin mucha dificultad y dejamos el serac de la parte de arriba a nuestra izquierda. Parece que este año está más grande. Alcanzamos el collado en hora y media y como premio bebemos un poco de Aquarius :)

Subiendo el Tacul de noche, esperando a la cordada de delante

A partir de aquí el camino desciende suavemente y nos da un respiro. A estas alturas Pedro ha conseguido encontrar las pilas de repuesto que llevaba sin que se le congelen los dedos. ¡Hágase la luz! Pero pronto vuelve la subida, esta vez, para encarar el Maudit (el temido monte maldito). Un grupo de italianos descansa a los pies de un enorme serac; quizás aquí fue donde hubo la avalancha el mes pasado, pienso. Nosotros seguimos; no es un sitio seguro para pararse. De vez en cuando echo la mirada arriba: a lo lejos veo montones de linternas pero no en la habitual hilera que serpentea  montaña arriba. Están esparcidas a lo ancho. Están estáticas. ¿Qué pasa, allí, más arriba? Es imposible saberlo. No se ve nada.

Tras un tiempo más de subida se empiezan a perfilar figuras a lo lejos. Ahora ya lo entiendo: la gente está esperando turno para subir por la zona más difícil de todo el recorrido. Estamos llegando al último tramo de la subida que da acceso al collado del Mont Maudit. Sigue estando completamente oscuro así que sólo puedo describir lo que veo en unos cinco metros a mi alrededor. Nos encontramos junto al resto de cordadas a los pies de una rimaya que se extiende en horizontal unos 10m. Ésta da lugar a una pendiente de hielo de unos 50-55 grados de inclinación. Por lo que hemos leído sabemos que es de una longitud de unos 50m o más, pero es imposible verlo. Hay una cuerda fija por la que suben algunas cordadas. Otras, las que van con guías, esperan a que el guía se encarame primero por alguno de los flancos y les tire una cuerda a sus clientes para que suban con seguridad. Los trozos de hielo desprendidos por la gente que está subiendo caen con violencia sobre nosotros. Esperamos nuestro turno en la cuerda fija. Pero en la montaña ya se sabe, en cuanto te paras cinco minutos te da frío. Y qué frío a 4000m. Así que te empiezan a entrar las prisas por subir.

Pedro sube primero y yo espero. Tras unos minutos, el largo de cuerda que llevamos entre nosotros se agota. Desde los pies de la rimaya ya no puedo ver a Pedro. Tampoco puedo oírle. Tengo mucho frío y empiezo a escalar la rimaya. El hielo está duro pero los piolet que llevo lo muerden con fuerza. Un resbalón aquí y no hay manera de parar. Sólo espero que no se desprenda la placa de hielo sobre la que estamos. Se escuchan las voces de la gente en todos los idiomas. Trozos de hielo siguen cayendo como cuchillos. Espero que no me dé ninguno. Hay demasiada gente. Esto en un sálvese quien pueda y me doy cuenta de que aquí nadie va a ayudar a nadie. Así que estamos él y yo para salir de aquí. Veo un guante pasar cayendo a mi lado. Pienso: por lo menos no lleva mano dentro. Esto es el desembarco de Normandía. Con todas las prisas he cometido un error importante: a pesar de ir asegurado a la cuerda fija, no me he dado cuenta de que Pedro está a punto de llegar a unas rocas donde puede asegurarse y asegurarme a mí desde ahí. Pero no le he dado cuerda y no puede llegar si yo no sigo subiendo. Yo ya estoy metido en el fregao de pies y manos por lo que ya no le puedo dar cuerda. Durante unos cuantos metros, ambos subimos a la vez. Si alguno cae, quedaremos colgados en contrapeso. No es lo ideal pero menos es nada. Ya juntos en una reunión en las rocas veo que Pedro tiene sangre en la cara. Un buen trozo de hielo desprendido de más arriba le ha dado en la cara mientras subía. Pero parece que no es grave.

Una vez se llega y se superan las rocas, queda otro tramo un poco más corto antes de llegar al collado. Este último tramo también es de hielo a unos 50 grados pero hay unos escalones hechos de los días pasados. Con una buena capa de nieve todo hubiese sido todo más fácil pero hemos venido en una época del año demasiado tardía. Una vez arriba echo la vista atrás: está amaneciendo. Después de este ejercicio de supervivencia, me siento más vivo que nunca.

Amanece sobre el Mont Maudit

Sé que a partir de aquí la ruta es mucho más sencilla técnicamente. Tan sólo el cansancio acumulado y la altitud pueden ser un obstáculo. El camino desciende ligeramente hasta el Col de la Brenva, donde nos paramos a abrigarnos más: a pesar de haber salido el Sol, el viento ha empezado a soplar y tenemos que echar mano del abrigo de plumas. También necesito comer algo: un par de plátanos casi congelados. Nos queda el último esfuerzo, una larga y penosa subida hasta la cima. La cual no se divisa pues la inclinación decrece en la parte final. Y eso desespera un poco porque se hace interminable. No sé cuanto queda, echo la vista arriba, ya tiene que quedar poco, y así a cada zig-zag. Pero estoy contento porque la aclimatación ha funcionado; los meses de entrenamiento se notan. Desde hace mucho rato sé que voy a llegar. No tengo dudas como la otra vez. Sólo es cuestión de tiempo. Un poco más. Estamos por encima de 4500m y cuesta respirar (me recuerda a cuando tengo alergia y los pulmones se bloquean). Inspiro con todas mis fuerzas, el aire no entra.

En una de estas, una vez más hecho la vista arriba y veo las cabezas de gente asomando: paradas, de perfil, de cara. Está claro que no suben por lo que deduzco que ¡estamos en la cima del Montblanc! Una vez más lo hemos hecho. Pedro mira su reloj: son las 08:30 y hemos tardado seis horas y media. En estos momentos me invade una alegría especial. Llevaba muchos meses (¿años?) queriendo hacer esto y ahora estoy aquí arriba, después de haber pensado tanto en ello, de haberme imaginado tantas veces como sería este momento, después de tanta preparación, de tanto esfuerzo...

Alpinistas llegando a la cima por la ruta de Goûter

En la cima, Descansamos un poco, sentados al abrigo del viento. Llamo a Rakel (esta vez encuentro cobertura en la cima) para tranquilizarla y comemos algo. Y tras la sesión de fotos emprendemos el camino de bajada por la ruta de Goûter. Sin más complicación que una fuerte e incómoda ventisca que se levanta por toda la arista y que dificulta bastante la subida a los que aún llegan. Pasamos ya el refugio Vallot y puedo mirar atrás y ver, por fin, parte de la ruta que hemos hecho de subida. Continuando con la bajada, pronto veo que el refugio de Goûter tiene una nueva edificación algo futurista situada un poco más arriba del antiguo. Podrá albergar muchas más personas. Hay un helicóptero que no deja de hacer pasadas alrededor filmando. Debe ser para algún reportaje. El antiguo refugio creo que quedará como refugio de invierno (no guardado).

Queremos bajar hasta abajo de un tirón pues mañana por la mañana sale nuestro avión de vuelta. Eso supone bajar hasta la estación de tren de Nid d'Aigle a 2372m. Pero nos hemos enterado que el tren no está llegando hasta tan arriba por las obras de estabilización del glaciar de Tête Rousse. Tendremos que bajar hasta la parada de Mont Lachat a 2074m (entre la de Bellevue y Nid d'Aigle). Vamos a tener que bajar un desnivel de ¡2700m! Todo un rompe piernas después de la que llevamos hoy pero no queda otra.

La bajada por la arista del grand couloir se hace lenta pues hay mucha gente en ambos sentidos. Pero no hay prácticamente hielo. El Sol da de lleno y bajan las rocas constantemente así que cruzamos a todo correr el corredor. Una vez a salvo, una coca-cola para celebrar en el refugio de Tête Rousse. El resto del camino no tiene mucho interés. Está prohibido caminar por la vía del tren a pesar de que no circule así que tomamos un sendero en dirección al Mont Lachat que baja hasta la estación del mismo nombre donde por fin cogemos el tren de vuelta.

Gente subiendo y bajando por el grand couloir

Dicen que uno no es alpinista hasta que no sube al Montblanc por la ruta des trois monts. El resto de las fotos están en este enlace. ¿Qué se necesita para esta ruta? Muy buena forma física, aclimatación a la altura y experiencia en alta montaña son imprescindibles. Es una ascensión dura y extenuante.  Es muy popular y todos los años hay accidentes. Para mí, lo vuelvo a decir, hay demasiada gente. Ni lo intentes si el tiempo no es estable. El grado de dificultad depende de a quién le preguntes. Yo creo que la ruta es en general PD o PD+ pero pienso que el tramo último hasta llegar al Col du Mont Maudit es AD (en las condiciones de hielo que lo encontramos nosotros). A parte de todo el material habitual yo recomendaría un par de piolets técnicos para superar ese tramo. Aunque he visto a los guías subir con tan sólo uno de travesía. Según el nivel de cada uno...

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8 ago 2012

Les Alpes 2012 - Aiguille de Belvedère (2965m)

8 de Agosto de 2012
El tiempo se va a mantener estable hasta el fin de semana así que hemos decidido que subiremos al Montblanc en un par de días. Hoy haremos algo suave pero en altura, un trekking con un último tramo de escalada para luego descansar al día siguiente. Subiremos a l'Aiguille du Belvédère (2965m) desde donde hay unas vistas excelentes del macizo del Montblanc.

Croquis de la ruta (descargar el archivo .kmz)

Cogiendo el telecabina de La Flégère y luego el telesilla de l'Index, hay que tomar un sendero que serpentea por la ladera en dirección al Lac Blanc. Una vez allí, se empieza a subir por la ladera izquierda. La verdad es que, una vez llegado al lago, no encontramos sendero ninguno y vamos subiendo por donde nos parece. A estas alturas del verano no hay nada de nieve por esta zona, pero recuerdo cuando estuvimos por aquí hace dos años, apenas un mes antes y la cosa era diferente.

El camino se empina cada vez más y llegados a la arista, hay que empezar a trepar con las manos. Las vistas al Montblanc y al glacier d'Argentiere son magníficas desde aquí. Un poco más adelante la ruta se vuelve muy expuesta. A partir de aquí hay que escalar una chimenea de 10 metros que no parecen difíciles (3b) pero hay bastantes metros de caída vertical. Como yo no lo veo muy claro, decidimos no seguir adelante (vuelve a ser patente mi falta de experiencia en roca) y volver por donde habíamos venido. Mañana salimos para el Montblanc y no quisiera tener un percance ahora mismo.

Pedro echa un vistazo a la pared que hay que escalar

7 ago 2012

Les Alpes 2012 - Petite Aiguille Verte (3512m)

7 de Agosto de 2012
Pasamos dos días varados en Chamonix durante los cuales no para de llover. Pero que nos vienen bien para recuperarnos. Seguimos consultando cada día el parte meteorológico y todo pinta a que el tiempo se mantendrá estable durante el resto de la semana. Para el primer día de buen tiempo pensamos en la Petite Aiguille Verte de 3512m. Una montaña más técnica pero más corta que la anterior. Y esta vez sí cogeremos el remonte e iremos ligeros. El teleférico des Grans Montets te deja, en dos tramos, en l'Aiguille des Grands Montets (3295m). Justo delante, se alza el gigante de l'Aiguille Verte. Nuestro objetivo es más modesto, su hermana menor, en primer plano.

Ruta de subida
Somos los primeros en llegar y nos toca abrir huella pero la nieve está bien dura y no hay gran problema. La ruta es clara: hay que tirar para arriba por el glaciar escorándose hacia la derecha en dirección a la cresta de rocas, buscando el camino de menor inclinación. Cuando se alcanza la rimaya superior la pendiente es de unos 45 grados por lo menos (la vía normal está catalogada como PD; la vía directa es de grado AD).

Una vez superado el tramo de hielo/nieve entre la rimaya y las rocas, se progresa por la cresta. A partir de aquí los piolets no hacen falta y casi se podría prescindir de los crampones, según la época del año. De hecho hay gente que se los quita. Y es aquí donde todo el mundo que venía detrás empieza a pasarnos. Se nota mi falta de experiencia en roca y en lugar de progresar todo el rato asegurándonos en dinámico, Pedro monta algún seguro de vez en cuando, lo que hace que vayamos algo más lentos. De hecho, al principio llevo los piolets en mano y voy subiendo como si estuviese haciendo dry tooling o algo así en lugar de trepar con las manos. El tiempo normal de ida y vuelta está estimado en tres horas. Poco antes de la verdadera cima (algo confuso) hay una pared de unos 3 metros que hay que escalar, pero no es difícil (grado 3). A la vuelta, bajamos los tramos más verticales montando un par de rápel. De hecho no llevamos ningún descensor pero un mosquetón y un nudo dinámico nos hacen el apaño.

Hay que asegurar en algún tramo al entrar en la cresta rocosa

La aventura ha sido muy interesante: una ruta corta, aunque nos ha llevado casi cinco horas hacerla, con terreno mixto, uso de varias técnicas de escalada y una buena altitud para aclimatar. Se necesita material de cordada, piolets, descensor, cintas para reuniones y anclajes, un par de tornillos de hielo, algún friend y fisureros.

El resto de las fotos las he puesto aquí. Más información acerca de la ruta en SummitPost.

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4 ago 2012

Les Alpes 2012 - Aiguille du Tour (3542m)

3 y 4 de Agosto de 2012
La primera cima que queremos hacer es l'Aiguille du Tour (cima S) de 3542m. El primer día se sube al refugio de Albert I (2702m) para salir al día siguiente, hacer la cumbre y bajar. No tiene gran dificultad aparte de la travesía glaciar y la trepada del final. Como queremos ahorrar dinero decidimos subir desde el pueblo de Tour sin coger ningún remonte. Además, para no pagar en el refugio, llevamos la tienda, hornillo, comida y sacos. Así que la subida hasta éste, se me hace, lenta y larga. Después de la experiencia, no recomiendo hacerlo así. Es mejor coger el telecabina desde Tour hasta la Gare de Charamillon. El telesilla que sube después hasta la Gare de Balme se puede ignorar pues no salva mucho desnivel y aleja un poco. Más detalles para llegar al refugio Albert I en este post que puse hace dos años.

Después de unas cinco horas de penosa subida, llegamos al refugio y, para nuestra decepción, no hay nada de nieve. Encontramos el refugio de invierno (la pequeña barraca que hay al lado del refugio guardado) abierto, por lo que decidimos meternos ahí donde estaremos más tranquilos y cómodos sin pagar nada. Creo que es la segunda vez que paseo la tienda por las montañas para no usarla (hasta ahora sólo la he usado en el Fuji). Tranquilos sí estuvimos pero al final nos hicieron pagar igualmente; aunque 12€ para federados no es mucho.

La ruta normal de ascensión a l'Aiguille du Tour está descrita en CampToCamp. Básicamente, saliendo por detrás del refugio en dirección E, hay que dirigirse hacia el glaciar de Argentière, evitando perder altura. Hay que remontarlo en dirección SE y cruzarlo y bordear la cima por su flanco derecho para después subir por una pala de nieve hasta el Col Superior du Tour (trazo negro en la imagen de abajo). A la cima se llega por la parte de atrás, tras una subida por nieve, cruzar una rimaya y un último tramo de trepada que al principio es de piedras sueltas pero que luego es roca sólida. (La ruta indicada en rojo es más "interesante", pero necesita de nieve por todo el corredor).

Enlace a la ruta en CampToCamp

No tiene gran dificultad pero ojo al viento y al hielo en la parte final. Si se hace en pleno verano, el glaciar no tiene nieve y las posibles grietas son fácilmente visibles. En internet le dan un grado de dificultad F que creo acertado. Material de cordada, crampones y piolet de travesía son suficientes. Aquí he puesto el archivo .kmz con la ruta para Google Maps. La vuelta desde el refugio hasta el pueblo la hicimos directos para abajo por la pequeña arista de gran inclinación que va paralela al glaciar y luego a la morrena.

La rimaya antes de la cima rocosa (derecha)

En fin, una paliza de dos días en una montaña fácil para empezar a ponernos las pilas. Todas las fotos de nuestra ruta están aquí.

1 abr 2012

Mulhacén, cara norte, corredor central AD-

La última vez que estuve en la cima del Mulhacén, en mayo del año pasado, cuando Sadi y yo subimos con raquetas, recuerdo que me asomé hacia abajo a la cara Norte esperando encontrar el abismo y no sé por qué será pero no lo vi tan empinado. Me acuerdo que murmuré: "por ahí podría subir yo".

16 de Marzo de 2012

Croquis del corredor central (via http://www.lamontanaesmireino.es/mulhacen)

Así que ahí estábamos Pedro y yo saliendo de la Hoya de la Mora de camino al refugio de la Caldera para intentar el corredor central al día siguiente. Llevábamos una tienda pero encontramos el refugio en tan buenas condiciones que ni la montamos. Además encontramos gas y comida que otros habían dejado. Al ser viernes, no había nadie más y estuvimos a nuestras anchas. Llegamos por la tarde y como aún brillaba el sol, nos acercamos al collado de la Mosca para estudiar la ascensión del día siguiente: el inicio del corredor se identifica fácilmente pero luego queda oculto entre las rocas ya que vemos la cara Norte desde un lado y no de frente. De vuelta en el refugio, tras un buen litro de té y un plato de pasta nos metimos en el saco a dormir.

A las 5:00 sonaba el despertador pero no fuimos capaces de salir del saco hasta bastante después. Echamos sólo lo básico en la mochila (agua, comida, ropa de abrigo, cámara de fotos y todo el utillaje y herramientas para una escalada segura) y dejamos todo lo demás en el refugio para pasar a recogerlo después. Salimos cuando aún estaba oscuro, pero apenas subimos al collado de la Mosca y bajamos un poco para llegar al comienzo del corredor, ya había suficiente claridad como para no usar linternas. Escalando temprano evitábamos la caída de piedras por el corredor.

A esas horas de la mañana la nieve aún estaba bastante dura lo que hacía que progresásemos rápidamente. Además había una huella bastante marcada quizás de la gente que subió el fin de semana pasado, lo que nos evitaba esfuerzos. El corredor se va viendo a medida que se asciende. La pendiente varía entre los 45 y los 55 grados, diría yo. Pero con un par de piolets técnicos se trepa como un gato, sólo limitado por lo que den de sí tus pulmones y corazón. Hay pequeños balcones en los que pararse a descanzar y de vez en cuando algún saliente de roca expuesto que hay que trepar. Como este año ha caído relativamente poca nieve y ha hecho bastante calor, no encontramos placas de hielo. Los dos nos sentíamos bastante fuertes y seguros por lo que hicimos toda la ascensión sin utilizar ni siquiera la cuerda. En el último sector, la ruta clásica se bifurca: una rama hacía la izquierda y otra hacía la derecha. Ninguna de las dos va directa a la cima, sino que se sale a la arista Este u Oeste respectivamente. Nosotros salimos por la arista Este a pocos metros de la cima. El ramal derecho parecía más directo, o por lo menos había una huella que avanzaba en diagonal, en cambio, el ramal izquierdo, el que nosotros tomamos, casi no gana altura y hay que desplazarse bastantes metros de lado con manos(piolets) y pies(crampones) sobre una pendiente bastante pronunciada y expuesta. De hecho, creo que nos equivocamos y no seguimos la ruta correcta en la parte final. Creo que tomamos la bifurcación demasiado arriba...

¿Sabes ese momento poco antes de llegar a una cima? ¿Cuando ya te falta tan poco para llegar que ya sabes que sí vas a conseguirlo? ¿Que estás en la última curva, superado el último obstáculo y sólo tienes que dejarte llevar? ¿Cuándo ocurre ese momento en una cara Norte? Tuve claro que ya estaba hecho cuando me dio el sol en la cara por primera vez. Habíamos llegado a otro lado. Después de tres horas de pared en la sombra estábamos en la arista Este a pocos metros de la cima.




Tiempos:
Hoya de la Mora - Carigüela - Caldera (por la pista): 3h + 2h
- Caldera - Entrada al corredor - Cima: 1h + 3h15min
- Cima - Caldera (descenso por cara W): 2h
- Caldera - Carigüela - Hoya de la Mora: 2h + 2h

Material:
Pues depende mucho de la época, de la temporada y de la hora del día. Puede haber hielo, la nieve estar dura, blanda, caer piedras y rocas... No salir sin:
- crampones y dos piolets para hielo
- cuerda de 50m, arnés y casco
- tres de tornillos de hielo, pitones de roca, fisureros, cintas, mosquetones, etc...

Más info:
- Refugio de Poqueira: http://refugiopoqueira.com/    958-34-33-49      958-06-41-11
- Corredor central: http://www.lamontanaesmireino.es/mulhacen.htm
- Espolón central: http://www.clubmontaneromurcia.com/foro/archivos/2564

Aviso para navegantes:
Esta ruta de alta montaña es peligrosa. Se necesita experiencia, equipo y saber utilizarlo. Subir al Mulhacén, incluso por su cara más fácil, incluso en verano y en ausencia de nieve sigue siendo peligroso. Gente ha muerto en esta montaña, desde turistas en sandalias que no sabían lo que hacían a experimentados alpinistas. Ten respeto por la montaña.

1 dic 2011

Kiso-komagatake, 2956m

Me quedan apenas unas semanas en Japón y quería aprovechar para ir por última vez a la montaña. He esperado hasta el último momento a que llegase el invierno y cayesen las primeras nieves pero este año está siendo caluroso. Barajaba la opción del Fuji, por la ruta de Gotemba esta vez, pero la nieve apenas empieza en la estación 8. Pensé entonces en el Haku-san, otra de las montañas sagradas de Japón. Como ya he comentado otras veces, aquí, el acceso a las montañas en invierno es una ardua tarea pues es difícil informarse, los refugios están cerrados y cortan las carreteras. Supongo que porque no es una actividad popular. Para llegar al inicio de la ruta Oeste del Haku-san en invierno, a Bettodeai (別当出合), hay que recorrer primero 20Km a pie por la carretera arriba. Más de lo mismo por la ruta Este. Que me perdonen los puristas pero paso.

Al final saqué un as de la manga: Kiso-Komagatake (木曽駒ヶ岳). En los Alpes del Sur. De fácil acceso si uno quiere estar en altura enseguida. La autopista pasa muy cerca con lo que me pude plantar allí en un par de horas. Desde el pueblo de Komagane (駒ヶ根) se coge una combinación de autobús más telecabina que te deja a 2610m en Senjojiki (千畳敷). Desde ahí, un recorrido de un día consiste en subir las 3 cimas más cercanas: Naka-dake (中岳) de 2925m, Kiso-komagatake (木曽駒ヶ岳) de 2956m y el Hoken-dake (宝剣岳) de 2931m.

Vista aérea de las tres cimas y el punto de salida

Desde donde termina el telecabina, en Senjojiki, primero hay que subir hasta el collado que hay delante. Crampones y piolet de travesía son suficientes. No reviste gran dificultad y se llega en apenas media hora. Si no hay mucha nieve, como fue mi caso el otro día, se puede seguir una vereda que zig-zaguea. Al llegar al collado se sigue en dirección NNW, se pasan unos barracones del refugio de verano y se encara el Naka-dake. Sin ninguna dificultad pues no es más que una pequeña colina. Detrás está el Kiso-komagatake. También, es muy fácil subir ya que no tiene casi inclinación.

Vistas desde Senjojiki, con el collado en el centro y el Hoken-dake a la izquierda

Tras tomar unas fotos y comer algo en la cima, volví hacia atrás pero en lugar de volver a subir el Naka-dake, lo rodeé por la vereda de la vertiente W. En condiciones invernales es más difícil rodearlo que subirlo. La vereda no se ve salvo por algunas cuerdas y balizas que aún están en pie. Hay que extremar las precauciones en algún paso a media ladera. Cuando yo pasé la nieve estaba blanda pero tiene pinta de que más avanzado el invierno la nieve se hiela en esa zona. También encontré hielo pero se rompía con facilidad.

Una vez de vuelta en el collado inicial, en lugar de bajarlo, me dirigí al pico que queda delante, el Hoken-dake. En verano hay que trepar ayudándose con las manos. Casi toda la ruta está equipada con gruesas cadenas (en muy buen estado) y peldaños para irse agarrando. No está equipada para subir en invierno, sino, habría un cable en su lugar, digo yo. De todas formas, es posible asegurarse a la cadena aunque veo un poco farragoso ir pasando un mosquetón por ella. Además, imagino que en enero y febrero quedará oculta en muchos tramos. Este es un pico difícil y peligroso. Yo pude subir porque ahora, a principios de invierno, las cadenas y los peldaños aún están accesibles. Pero ha muerto gente despeñada intentando subir en pleno invierno. Así que mucho cuidado.

Vista SSE desde el Naka-dake. El Hoken-dake a la derecha

Tras subir el Hoken-dake, lo bajé siguiendo en dirección S y tras trepar un par de picos menores más, se llega a una cuerda que recorre toda la cordillera. Un poco más adelante, se llega a otro collado, un cruce de caminos señalizado. Desde ahí, tomé la senda hacía la izquierda (vertiente E) que baja de nuevo hasta el punto de partida. En hacer este recorrido se tardan apenas 4h30min, tranquilamente, comiendo y haciendo fotos.

Este es un vídeo que grabé bajando el Hoken-dake. Iba explicando el recorrido pero el fuerte viento hace que no se haya grabado mi voz. Está muy movido (grabar ahí, en esas condiciones no es fácil) pero uno puede hacerse una idea del tipo de terreno:



Y aquí están el resto de fotos que tomé ese día.

Más información de otros que han subido el pico: japanhike. Donde tienen un enlace a una webcam de la zona, muy útil para juzgar las condiciones de nieve.

19 nov 2011

Tchang en Sierra Nevada

Algunos, sobre todo los que van a la montaña, conocerán las historia real: aquel rescate en la cara norte del Mulhacén de dos personas que luego resultaron ser de ETA & co. Pues ahora ha salido un corto "basado" en esos hechos. Y enfatizo lo de "basado". El que quiera saber sobre la noticia real puede empezar por aquí.

El corto se llama Tchang y se puede ver en vimeo hasta el 25 de Noviembre de 2011. Después no sé que pasará pero aquí está la web: www.tchang.es

Acerca del corto tengo que decir que no está mal. Me ha gustado. Conozco bien la zona donde transcurre y, a pesar de que las localizaciones que han usado no son las mismas que en la realidad, reconozco que dan bien el pego... Y la historia está bastante bien contada. Nada más que no quiero dar spoliers...


Vía mi padre, que me bombardea el email a pogüerpoins pero a veces acierta.

28 oct 2011

Yo estuve ahí

Hay veces en las que ves una foto de algún lugar y dices: ¡joder, ojalá pudiese estar ahí...! Y a veces me pasa que tras observar la imagen con un poco más de atención descubro que el lugar me suena y me sorprendo diciendo: ¡coño, pero si yo he estado ahí!

Hoy me ha pasado al ver esta foto en diariodelviajero.com


Unos alpinistas descienden por una afilada arista, las nubes y otras montañas por debajo de ellos. Al fijarme bien me he dado cuenta de dónde era ese sitio. Es la arête de la vallee blanche. En l'Aiguille du Midi en los Alpes franceses. Como bien dicen en el diariodelviajero, es un lugar espectacular al que puede acceder todo el mundo pues un telecabina asciende hasta el mirador a 3800m.  Es el punto de partida para subir a las montañas cercanas. La única ruta de salida es bajar por la arista de la foto. Y, lo digo por experiencia propia, pone los pelos de punta bajar por ahí. Pero todo eso ya lo conté en su momento.

Pedro y yo en el mismo punto de la foto de arriba.
De vuelta de coronar el Tacul en Julio de 2010

Bola extra: excelente video de la zona de l'Aiguille du Midi.

30 ago 2011

Los caminos de Kumano

Desde la antigua capital, Kyoto, los peregrinos emprendían un recorrido a pie que les llevaría durante más de treinta días hasta el interior de la península de Kii. El objetivo era visitar los Tres Grandes Santuarios de Kumano (熊野三山 - Kumano Sanzan). El camino sigue la costa para luego girar hacia el Este y adentrarse en las montañas por la ruta de Nakahechi. Takiri-oji es el punto que marca la entrada a las montañas sagradas. Desde ahí, un empinado ascenso a través de espesos bosques y pueblos perdidos llega hasta el primero de los santuarios, Kumano Hongu Taisha, junto al río. En el lecho seco hay un inmenso Torii, el más grande de Japón; está situado en el lugar donde se hallaba el santuario originalmente (Oyunohara) hasta que una crecida del río se lo llevó en 1889. Todas las rutas de peregrinaje conducen a este místico banco de arena y piedras al lado del río. Este es el corazón espiritual de Japón.

Desde aquí, los peregrinos seguían hacia el SE, bien en barco por el río o bien a pie por las montañas siguiendo las rutas de Kogumotori-goe y Ogumotori-toe, hasta Kumano Nachi Taisha, el segundo de los Santuarios Sagrados. Junto al él está la cascada más alta de Japón, 133m.


Pagoda en Kumano Nachi Taisha

A un día de camino hacia el NE, se llega a la ciudad de Shingu, donde se halla el tercero de los santuarios, Kumano Hayatama Taisha.

Un cuarto destino de peregrinación, en la zona, era y es el complejo religioso del monte Koya, Koyasan. Situado en el centro de una flor de loto formada por las ocho montañas que lo rodean. Es la sede de la secta de budismo esotérico de Kumano.

Casi toda la señalización está en inglés

Los "Lugares sagrados y rutas de peregrinación de los montes Kii" son Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2004. Recorrer estos antiguos caminos y pueblos es una manera fantástica de impregnarse de la cultura y religiosidad de Japón. Para los más místicos, será un lugar ideal para la espiritualidad, el descubrimiento de uno mismo y la purificación.

PD: Otro día tengo que hablar de en qué consiste la mezcla (sincretismo) entre budismo y sintoísmo que hay en este país.


5 may 2011

Montañismo extremo

Esta va de video con imágenes espectaculares. Me dicen que es arriesgado y peligroso cuando voy a la montaña. Pues claro que lo es. Pero hay que hablar con conocimiento de causa. Hay que saber de lo que se habla. Para relativizar un poco las cosas:

Los hermanos Iker y Eneko Pou son ahora mismo de los mejores escaladores del mundo. Quizás los mejores. Tanto que escalan paredes que se consideraban imposibles. De hecho ha habido que redefinir los grados de dificultad en base a sus escaladas más extremas. El verano pasado, se cogieron su caravana y recorrieron los Alpes para escalar las tres paredes más difíciles. Al principio lo hicieron ellos dos por su cuenta. Dado el éxito de su hazaña, a los pocos meses tuvieron que volver con el patrocinador y repetir las escaladas para filmarlo todo y entrevistarse con los primeros escaladores de cada una de las montañas. Las imágenes del video son espectaculares, especialmente cuando se les ve subir por el enorme descuelgue del Pan Aroma en los Dolomitas.

Iker & Eneko Pou: The hardest of the Alps:


Hardest of the Alps from story.teller on Vimeo.


Ahora bien, para extremo lo que hace este tío. Se dedica a subir montañas lo más rápido posible. En 2008, ascendió la cara norte del Eiger en menos de 3hr cuando lo normal es subir en tres o cuatro días. Esta hazaña va más allá de una forma física portentosa o una técnica perfecta. Las imágenes del video son espectaculares, especialmente cuando se le ve subir por la pared mixta sin ningún tipo de aseguramiento (de hecho se ve un momento en el que tiene un resbalón). En mi opinión, este tío no llegará a viejo.

Ueli Steck: solo speed climb Eiger record:


Via fogonazos


Y he dejado el video más impresionante para el final. Los británicos han sido siempre grandes exploradores. En este video van un paso más allá dejando en un juego de niños lo de los hermanos Pou y lo de Ueli Steck.

Climbing the North Face of Uxbridge Road

No hay palabras.

26 abr 2011

Monte Fuji (2a parte)


Aviso para navegantes: Este post trata acerca de la subida al Fuji en condiciones invernales fuera de la temporada oficial. La subida al Fuji, como a cualquier otra montaña, no es una actividad para tomársela a la ligera. En condiciones de invierno, las montañas pueden resultar muy peligrosas. No debe intentarse subir sin el equipo ni la preparación física y experiencia adecuadas. El tiempo en la montaña cambia rápidamente. Hay que prestar mucha atención a la meteorología. Sin importar el buen día que haga, siempre hay que llevar ropa de abrigo y agua suficiente. Y si las cosas se ponen feas, darse la vuelta.


Tras nuestra anterior ruta hasta Sato-goya me dediqué a esperar un fin de semana con buen tiempo y vientos moderados para subir a la cima. Algunos fines de semana, el pronóstico era soleado pero los vientos en la cima, día tras día, superaban los 100Km/h. Me fijé un límite de máximo de 60Km/h para intentar subir. Ya que el punto más alto de la montaña queda en el extremo opuesto del cráter, tendría que rodearlo, lo que supone estar expuestos a esos vientos durante una hora o más.

Ruta "clásica" hasta la cima

Finalmente encontré un fin de semana a finales de Febrero con condiciones meteorológicas buenas. Llamé al tal Sato, el del refugio. Pero desafortunadamente me dijo que no abriría ese fin de semana pues había caído una gran nevada recientemente y no podía acceder. Desaconsejaba subir. Me emplazó a hacerlo al fin de semana siguiente. Bueno, pensé yo, dependerá del tiempo... Y entonces ocurrió el gran terremoto en el Noreste de Japón y la cosa se puso más difícil. Riesgo de radiación por el problema con la central nuclear de Fukushima, réplicas del terremoto, alguna de ellas con epicentro en la falda del Fuji, me hicieron cancelar los planes de subir antes de que acabase el invierno como me había propuesto. Llegué a pensar que el volcán podría entrar en erupción. A finales de Marzo volvió a hacer bueno pero el del refugio me dijo que no tenía electricidad debido a los cortes de suministro y que no pensaba abrir hasta Mayo. Mi gozo en un pozo. Sólo me quedaba una opción: subir por mis propios medios, como ya habían hecho otros anteriormente. Subiría con mi tienda, saco de dormir y toda la parafernalia hasta los 2300m y al día siguiente subiría a la cima lo más ligero posible.

Inicio de la ruta, en Umagaeshi

Tras volver a ver pasar los fines de semana con mal tiempo se abrió una ventana de sol para el miércoles 13 y el jueves 14 de Abril. ¡Y los vientos en la cima iban a ser de 30Km/h! Unas condiciones que apenas había visto en meses. No podía dejarlo escapar. Así que nos plantamos de nuevo en el Guesthouse Sakuya y tras disfrutar de su onsen y de comer unos Hōtō (tallarines hechos a mano, tradicionales de la zona) en Hōtō Fudo, nos dirigimos de nuevo a la montaña. A diferencia de cuando vinimos en Febrero, no hay nieve en la falda del Fuji y Rakel pudo dejarme con el coche en Umagaeshi, a 1400m. Desde ahí, me llevó unas tres horas llegar hasta Sato-goya, a 2330m (tenía todas las puertas cerradas a cal y canto). A partir de la estación 3 encontré nieve en el camino e incluso placas de hielo que hacen que tengas que estar dando rodeos por los arbustos para evitar un resbalón. Viendo que aún me quedaba al menos una hora de sol, decidí seguir subiendo y plantar la tienda más arriba para así hacer la subida más corta al día siguiente. Y llegué hasta la estación 6, a 2400m. Aunque la nieve era abundante desde la estación 5 pude subir sin demasiada dificultad sin crampones.

Mi tienda en la estación 6

Tampoco quería subir más arriba con todo el peso que llevaba encima. La verdad es que cuando preparé la mochila en casa intenté reducir el peso todo lo posible pero aún llevando lo imprescindible pesaba unos 18Kg. Y 1000m de desnivel son suficientes. Guardemos las fuerzas para el día siguiente. Decidí colocar la tienda en un lugar recogido del viento (normalmente W) y fuera de la nieve para pasar menos frío; tras un edificio que es un puesto de socorro en verano. Estaba preocupado por que hubiese un terremoto durante la noche y alguna roca se desprendiese y cayese rodando así que aproveché también un muro de contención de avalanchas que parecía bastante estable para protegerme. La primera sorpresa fue ver que las piquetas no se sostienen en la grava volcánica. Ok, las sujetaré con piedras. La segunda fue comprobar que las piedras volcánicas no pesan casi nada. La temperatura baja rápidamente en cuanto se va el sol y no queda más que meterse dentro del saco. Un plato de pasta caliente y a dormir. La noche la pasé bastante bien a pesar de los -3ºC. Un briconsejo: a esa temperatura temía por las baterías del móvil y de la cámara así que ambas durmieron conmigo dentro del saco.

Amanecer a 2400m, desde la tienda

El despertador sonó a las 04:00am. Y tengo que decir que para mi sorpresa, ya había claridad suficiente como para caminar sin necesidad de linterna. Desayuné un plato de pasta y a las 05:30, un poco tarde, comencé la marcha cargado solamente con algo de comida, agua y la cámara de fotos. Crampones y piolet en mano desde el inicio ya que a partir de la estación 7 la nieve está muy dura. Se pueden seguir los zig-zags del camino de verano, cuando éste es visible, o se puede tirar recto hacia arriba si uno se siente fuerte. Creo que una combinación de ambos es lo mejor. Hay construcciones medio soterradas en la nieve a todo lo largo de la ascensión y a veces, debido a la altura que alcanza la nieve me encuentro caminando sobre el tejado de las mismas. Todas por supuesto cerradas por lo que es imposible refugiarse en ninguna de ellas en caso de emergencia. Las estaciones se suceden, pero cada vez cuesta más llegar a la siguiente. El tiempo es bueno. Subo casi todo el rato por la vertiente derecha de la cresta protegido por el viento W que sopla cada vez más fuerte conforme gano altitud. En la estación 8, a 3100m, ya veo la unión de las rutas de Fujiyoshida (por la que voy) y Subarashiri, a mi izquierda. La cima se divisa cada vez más cerca pero aún así no estoy todavía seguro de si voy a llegar. Busco el torii final que hay llegando a la cima pero se ven varios y no se si habrá alguno más detrás. A partir de aquí tiro recto hacia arriba sin seguir el camino ya que no se ve por ningún lado. Ni siquiera la cadena que lo delimita a modo de barandilla. Voy haciendo mis propios zig-zags cuando la pendiente es muy fuerte. Hay que tener cuidado en esta zona para no resbalar porque uno podría ir para abajo durante cientos de metros.

Entre las estaciones 6 y 7

Cuando llego a lo que se supone es la estación 9 (no había nada), a casi 3600m lo tengo claro, arriba en la distancia diviso el torii que marca el final de la ruta. Sé que es el torii final porque tiene dos leones de piedra que flanquean la entrada. Aunque hasta que no he llegado a la estación 9 no los he podido distinguir pues apenas asoman la cabeza de entre la nieve. Me quedan 100m de desnivel y ya sé que voy a llegar. El mapa dice que se tarda una hora en subir esos últimos 100m pero ahora recordando me parecen 10 minutos. Hago un último zig-zag para encarar el torii y pasar por debajo. De hecho me tengo que agachar para entrar por él. Y tras un giro a la izquierda se llega a las barracas que hay en la cima, casi una calle entera se podría decir. Detrás de ellas, el inmenso cráter. Diviso al fondo, en el extremo opuesto, el punto más alto de la "muralla" que rodea el cráter, en el que hay una estación meteorológica. Bueno, yo tan solo distingo una antena grande y una construcción junto a ella.

Tras una pequeña pausa para hacer unas fotos y grabar un vídeo me dirijo hacia la cima de verdad. Rodeando el cráter en sentido inverso a las agujas del reloj. El borde del cráter es bastante irregular y ancho. Hay que bajar y subir pequeñas lomas pero se tarda sólo una media hora en llegar al otro extremo. Si hace bueno, creo que merece la pena el esfuerzo extra. Si se camina por el lado interior se va siempre más protegido del viento. Además, cuando uno se aproxima a la cima, en la zona en la que se camina por una arista y uno encuentra unas rocas de frente, hay que bordearlas por el lado izquierdo (por el interior) y caminar a media ladera hasta pasar la estación meteorológica y subir por el otro extremo. Tirar por el exterior es peligroso y difícil ya que está plagado de placas y bloques de hielo bastante inestables.

Punto más alto (3776m) con el cráter detrás

Foto de rigor, un poco de comida, algunas fotos más y sigo con el recorrido. Esta sí que es de las cimas que se disfrutan porque en total pasas más de una hora rodeando el cráter, admirando las vistas de 360 grados poco a poco, a medida que uno da la vuelta. Hacia el N se ve Fujiyoshida y los 5 lagos. Hacia el NW se ven los Alpes Japoneses, cerca los del Sur y en segundo plano, los del Norte; no sé distinguir el Nishihotaka que hice hace unos días. En el lado W la montaña está plagada de hielo y el viento sopla con fuerza. Al SW y S se ve el mar. Cuando miro hacia el E intento distinguir Tokyo pero sólo se ven montañas y más montañas detrás. Lo único que se ve a lo lejos es una nube gris de polución que cubre todo el horizonte.

La bajada la hago por supuesto por la misma ruta de subida pero mucho más rápido. No hace falta hacer zig-zags y puedo bajar recto, montaña abajo. Incluso en algunos tramos me siento y me tiro ladera abajo deslizando. Sólo en algunos sitios donde es seguro hacerlo porque hay partes donde puede ser peligroso. De hecho, a la altura de la estación 8, me detuve un momento a quitarme ropa y por un despiste se me cayeron las gafas. Un error de principiante pararme ahí a cambiarme pues las gafas cayeron y cayeron y cayeron... Las vi bajar ladera abajo sin detenerse sobre la nieve helada durante más de un minuto hasta que las perdí de vista.

Esta vista bien podría pasar por aérea

De vuelta en la estación 6 a recoger mi campamento me encontré con tres chicos franceses que subían en plan excursión desde Umagaeshi. En mangas de camisa y vaqueros, alguno de ellos en zapatillas. Sin ningún "utensilio". Me preguntaron si se podía subir hasta arriba(?!). Decían que habían venido una semana de vacaciones a Japón y que se habían propuesto subir al Fuji. Creo que no sabían muy bien donde se metían. Pues quizás podréis subir hasta la estación 7 pero no más allá. Con la nieve tan dura, ni aunque queráis podréis seguir más arriba. Además es peligroso y no os quedan horas de sol para volver. Siguieron para arriba. Allá ellos. Yo seguí para abajo y en un par de horas ya estaba en Umagaeshi, donde Rakel ya me esperaba en el coche :)

En fin, el Fuji en condiciones invernales no es una montaña técnicamente difícil pero el desnivel es importante. A la vista de estas fotos puede resultar fácil pero no lo es en absoluto. No intentes subir si no tienes experiencia previa en alpinismo. Además, se necesita estar en muy buena forma física (meses de entrenamiento). El principal problema y peligro es el viento, que es siempre muy fuerte. Conviene elegir bien el día dependiendo de la meteorología. Yo miro el tiempo aquí. Se puede hacer con crampones y piolet y si se hace solo hay que extremar mucho las precauciones ya que prácticamente estarás solo. Eso sí, hay cobertura móvil en todo el recorrido (por lo menos del operador Softbank -sólo falla en algunas zonas de la cima-). Se puede hacer bien en dos días, o en día y medio. Lo mejor sería quedarse en Sato-goya pero por mi experiencia, el tío no va a abrir el refugio solo por ti. Como no seas un grupo grande no se va a molestar. Si tienes suerte y va a abrir el fin de semana pues estupendo. Es mejor llamarle varios días antes y preguntarle (chapurrea algo de inglés). A mi me estuvo dando largas durante semanas, quizás justificadas a causa del terremoto y al final me cansé de esperar. Lo mejor es no depender de nadie. Si quieres ir a lo seguro sube con tu propia tienda. En febrero prepárate para pasar la noche a menos de -10º a 2300m. En abril unos -3ºC.

Tiempos (por mi experiencia, incluyendo paradas):
- de Umagaeshi a Sato-goya, 3h. A la estación 6 son 30min más.
- de la estación 6 al cráter, 4h (aunque yo planearía 5h)
- rodear el cráter pasando por la cima, 1h.
- del cráter a la estación 6, 2h30min.
- de la estación 6 a Umagaeshi, 2h30min.

El resto de las fotos están aquí. Y aquí los videos de la cima. Y el .kmz para Google Earth con la ruta aquí.

Otros blogs de gente que subió en invierno: uno y dos.

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Bola extra:
Para las parejas o acompañantes que prefieran quedarse en tierra. Hay un plan interesante. Comer los Hōtō en cualquier restaurante de la zona, por ejemplo este. Y luego visitar el templo Minobu-san Kuon-ji, a unos 60Km de Fujiyoshida.

25 abr 2011

Monte Fuji (1a parte)


Aviso para navegantes: Este post trata acerca de la subida al Fuji en condiciones invernales fuera de la temporada oficial. La subida al Fuji, como a cualquier otra montaña, no es una actividad para tomársela a la ligera. En condiciones de invierno, las montañas pueden resultar muy peligrosas. No debe intentarse subir sin el equipo ni la preparación física y experiencia adecuadas. El tiempo en la montaña cambia rápidamente. Hay que prestar mucha atención a la meteorología. Sin importar el buen día que haga, siempre hay que llevar ropa de abrigo y agua suficiente. Y si las cosas se ponen feas, darse la vuelta.


El Monte Fuji (富士さん, Fuji-san -erroneamente pronunciado Fujiyama-) es la montaña más alta (3776m) y más famosa de Japón. Quizás sea la imagen más conocida del país. En realidad es un volcán cuya última erupción data de 1707.

Una de las actividades turísticas que hay que hacer en Japón es la subida al Monte Fuji. De hecho, existe una temporada "oficial" de subida al Monte Fuji que va desde principios de Julio a finales de Agosto. "Oficial" significa que los refugios de montaña y puestos de socorro están abiertos, hay autobuses frecuentes hacia los puntos de inicio de las rutas, las máquinas de refrescos se reponen periódicamente (sí, hay máquinas de refrescos en la cima) y la montaña parece una auténtica romería. Se forman colas literalmente para ver el amanecer desde la cima. Subir al monte Fuji en verano puede ser una gran excursión pero es una subida bastante dura y hay que ir preparado. De todas formas, ese no es el objetivo de este post. Existe un montón de información en internet, en libros, en oficinas de turismo... acerca de la subida al Fuji en verano.

Allá por el mes de Julio de 2010, hablando sobre la montaña con un compañero japonés, le comenté que yo estaba planeando subir en invierno. Me miró con cara condescendiente y me dijo: "No puedes. En invierno está cerrado". A mí me dio la risa "¿Que le ponéis una valla alrededor o qué?" Ahí un ejemplo del choque cultural. En invierno la montaña deja de ser un área de recreo y se pone seria. El clima, sobretodo el viento es implacable. La nieve bloquea los accesos en coche, los refugios están cerrados, no hay vigilancia ni asistencia y prácticamente no hay información. No es una ascensión técnicamente difícil pero, al tratarse de un volcán, la forma cónica y la falta de vegetación hacen que siempre soplen vientos muy fuertes. Debido a ello, la nieve está muy dura en las zonas altas. A veces hay zonas de alta pendiente con hielo que deben evitarse pues autodetenerse en caso de caída es imposible.



Ruta de aproximación al Fuji en invierno

Existen varias rutas para subir, distribuidas de forma radial alrededor de toda la montaña en dirección al cráter central. La ascensión consta normalmente de 10 estaciones o etapas, siendo la estación 1 la más baja y la 10 la de la cima. Se usan como puntos de descanso y/o avituallamiento durante la subida en verano (aunque se comienza en la estación 5 y se hace en un día). La ruta que parte del pueblo de Fujiyoshida (富士吉田) es la más popular y tradicional. Era y es la auténtica ruta de peregrinaje hasta la cima. En invierno, no tenía ni idea de hasta dónde podría llegar en coche o ni siquera por dónde empezar la ruta. Así que Rakel y yo nos plantamos un sábado 12 de febrero en Fujiyoshida con la idea de inspeccionar la zona y subir parte de la ruta hasta la estación 5. Para quedarnos elegimos el Guesthouse Sakuya (email) junto al lago Kawaguchi-ko. Tiene onsen privado y las vistas al Fuji son impresionantes. Los dueños son una pareja joven, hablan inglés y él trabaja como guía de montaña en el Fuji. Así que pude pasar unos buenos ratos de charla con él, informándome acerca de la montaña. Me enseñó mapas y fotografías. Le pregunté por el refugio de Sato-goya (佐藤小屋) en la estación 5. El dueño, un tal Sato, no está permanentemente en el refugio y sólo sube si alguien reserva antes. Es prácticamente el único lugar para hacer noche si no se quiere cargar con la tienda de campaña y el equipo para pernoctar en invierno. También me dijeron que aún sí el dueño del refugio no está allí, la puerta está abierta y uno puede quedarse a dormir y dejar el dinero en una caja. Semanas más tarde me daría cuenta de que todo eso es falso.



Vistas desde la habitación a las 07.00am

La ruta de Fujiyoshida comienza en el templo de Fuji Sengen. Merece la pena pasarse a visitarlo pero se puede seguir con el coche más arriba. El día que fuimos nosotros había caído una nevada enorme y las temperaturas eran bastante por debajo de cero. Aún así, pudimos llegar con el 4x4 hasta Naka-no-chaya (中の茶屋), a 1100m. Si consigues llegar hasta ahí en coche, te ahorras unos 80min por una pista aburridísima que pasa incluso por debajo de una autopista. En realidad, si las condiciones lo permiten, hay pista forestal hasta Umagaeshi, a 1450m. Si consigues llegar hasta ahí (4x4, cadenas, depende de la nieve), son otros 90min de caminar por la pista forestal que te ahorras.

Umagaeshi (馬返し) significa "el lugar donde se dan la vuelta los caballos", pues era el punto hasta el que podían alcanzar los mismos, a partir de ahí, había que seguir a pie. Cambien caballos por coches y hoy día estamos en las mismas. La verdad es que a partir de este punto empiezas a impregnarte del misticismo de esta montaña. El pasar por el torii custodiado por los dos monos de piedra te hace entender que estás entrando, de alguna forma, en un lugar sagrado, o cuando menos, merecedor de respeto.



En Umagaeshi, a 1400m

A partir de ahí, hay un sendero claro, no tiene perdida, que sube constantemente entre los árboles; bastante protegido del viento. Si el camino se hace cubierto de nieve en un día soleado es precioso. Poco a poco se van pasando las estaciones 1,2,3,4. Las estaciones se reconocen por tener un hito con la numeración en japonés junto a un barracón de madera casi siempre en ruinas. Dudo si alguno abre en verano pues pocos son los que hacen esta ruta desde el inicio. Hay un folleto (parecido a este) que dan en la oficina de turismo de Fujiyoshida que muestra los tiempos de subida y bajada entre cada estación.

Finalmente se llega a un barracón que tiene escrito arriba "Five Station" aunque esa no es la "verdadera" 5ª estación. El hito que marca la quinta estación está algo más arriba. A una media hora más de camino y tras cruzar varias veces una carretera, está el refugio de Sato-Goya a 2230m. Ni un alma. Completamente cerrado. Aparentemente. Desde ahí, las vistas son excelentes. Se pueden ver también, a la misma altura que nosotros pero más hacia el oeste, los edificios de la "Subaru Line 5th Station" que es hasta donde llegan los autobuses y los coches en verano. Aunque el día era soleado, la temperatura rondaba los -10ºC así que Rakel y yo probamos a abrir la persiana de alguna de las casetas. Conseguimos levantar una y nos metimos a descansar un poco. Son de esos descansos en un lugar inhóspito. No son agradables y en cuanto te enfrías estás pensando en irte para abajo pitando.



Llegando a Sato-goya


En total, desde Naka-no-chaya hasta Sato-goya, hay unos 1130m de desnivel que tardamos unas cuatro horas en recorrer. Tranquilamente, parando a comer y a hacer fotos. Pero como digo, si se consigue llegar en coche hasta Umagaeshi, te ahorras una hora y media. Siendo el montañismo una actividad no muy popular entre los japoneses, me quedé sorprendido de la cantidad de gente que nos cruzamos por el camino. Por supuesto, siempre muy equipados, con todos los accesorios. La ruta hasta la quinta estación o el refugio de Sato-goya se puede hacer si más equipo que unas botas y unos bastones. Quizás por encima de los 2000m la nieve era más abundante pero se podía caminar sin mucha dificultad.

Así que después del fantástico fin de semana y la bonita ruta que hicimos sólo me quedaba esperar otro fin de semana con buen tiempo para poder intentar la cima. Subiría en una tarde desde Umagaeshi hasta Sato-goya para hacer noche y a la mañana siguiente temprano, subiría hasta la cumbre y bajaría hasta abajo. Pero eso es otra historia...(leer la segunda parte)

El resto de las fotos que tomamos este día se pueden ver aquí. También grabé un vídeo de la pista forestal entre Naka-no-chaya y Umagaeshi que se puede ver aquí. Y el .kmz para Google Earth con la ruta aquí.